La eliminación de la resolución conjunta 118/2012 por parte del Gobierno nacional ha encendido la alarma en el sistema sanitario de la provincia de Buenos Aires. Esta normativa prohibía que las patentes de medicamentos fueran prolongadas indefinidamente mediante modificaciones menores, una estrategia común en laboratorios internacionales para mantener el dominio exclusivo sobre ciertos fármacos.
El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, manifestó su profunda preocupación: “Es muy grave, el gobierno nacional derogó una normativa que hará que los medicamentos en el país sean cada vez más caros y empeore el sistema de salud”.
Impacto en el acceso y los costos de los tratamientos
Kreplak explicó que la resolución vigente frenaba maniobras dirigidas a bloquear la circulación de medicamentos genéricos y biosimilares, clave para abaratar los costos en patologías de alto costo.
El ministro ejemplificó: “Quienes padecen cáncer o enfermedades autoinmunes necesitan medicamentos caros” y comparó precios: “El Herceptin de Roche cuesta 9 millones 650 mil pesos, mientras que la copia nacional está en 4 millones”.
Además, señaló la presión internacional que impulsó la modificación: “Los laboratorios que fabrican estos medicamentos son de Estados Unidos y Europa; incluso el secretario de Salud de EE.UU. visitó para pedir que se aprobara esta regulación”.





