En conmemoración del 2 de Abril, Día Nacional del Veterano y Caídos en la Guerra de Malvinas, Juan Di Nardo ofreció una entrevista exclusiva en Todo Provincial Stream, conducida por Mariano Gandini, donde reveló su vivencia en el conflicto bélico y su vuelta a la ciudad de La Plata.

Con apenas 19 años, Di Nardo cumplía servicio militar en el Valle Aeronaval Punta Indio cuando fue convocado: “Estaba haciendo el servicio militar en el Valle Aeronaval Punta Indio, cuando recibí un llamado y un señor me dijo: ‘¿te gusta navegar? Bueno, mañana salís para Malvinas’”.
Fue inicialmente asignado al ARA General Belgrano, pero luego trasladado al buque Bahía Paraíso debido a la superpoblación a bordo. Allí sirvió como camillero de rescate en combate: “Iba a los distintos lugares donde había enfrentamientos y levantábamos a los heridos y a los muertos”, relató con emoción.


«Buscar los cuerpos del Crucero General Belgrano»
Una de sus primeras tareas fue recuperar los cuerpos del Crucero General Belgrano, navío al que casi fue destinado inicialmente. «Nos asomamos a la borda y había chicos muertos arriba de las balsas. Los teníamos que levantar, ponerles la identificación dentro de la boca, meterlos en una bolsa y llevarlos a la cámara frigorífica. Todos de mi edad, 19 años, éramos pendejos», recordó con tristeza.
Además, asistió a heridos y caídos tras bombardeos en Puerto Argentino, detallando la logística para trasladar las víctimas a Punta Quilla, en Santa Cruz. «Sacaba fuerzas de donde no tenía y hacía mi trabajo. Hice un esfuerzo para armarme de coraje e intentar que no me afecte», comentó.
Sobre las expectativas frente al conflicto, Juan afirmó: «En ningún momento creí que podíamos ganar, era imposible. No estábamos preparados para afrontar una situación como esa, solo teníamos coraje». Respecto a la rendición expresó: «Cuando nos avisaron que nos rendimos sentí tristeza, pero también alivio».
«En ningún momento creí que podíamos ganar, era imposible».

El regreso a La Plata y reconocimiento
Tras el fin del conflicto, Di Nardo narró su retorno: «Llegamos a Punta Alta, al sur de la provincia de Buenos Aires, y con cuatro amigos fuimos a dedo hasta Retiro; ahí una familia me trajo hasta La Plata».
El impacto de la guerra en su familia también fue destacado: «Mi vieja sigue sufriendo hasta el día de hoy, tuvo tos nerviosa durante muchísimos años. Me imagino que debe ser durísimo para una madre que le manden un hijo a una guerra en un momento tan particular del país».
El veterano recordó la difícil etapa posguerra: «Al principio hubo una desmalvinización, se intentó esconder las cosas y no decir nada. Hubo más pibes suicidas por consecuencia de la guerra que muertos en las Islas».
No obstante, resaltó que a partir de 2003/2004 se profundizó el reconocimiento a los veteranos: «Recién en 2003 o 2004 hubo una puesta en valor de Malvinas y nos empezamos a sentir acompañados».

En ese período, el entonces intendente Julio Alak rubricó un convenio con el Ministerio de Educación provincial para fomentar oportunidades laborales para los ex combatientes desempleados y los distinguió como ciudadanos ilustres.
A pesar de todas las adversidades, Juan Di Nardo destacó su fortaleza personal: «Me desempeñé muy bien en la facultad y después en la profesión, no he tenido traumas. Si tengo consecuencias, las observan los demás, yo no soy consciente de eso».
Se recibió de abogado tres años después de volver de Malvinas, un claro ejemplo de superación y resiliencia.




