El gobernador bonaerense participó de un encuentro en Montevideo junto a dirigentes latinoamericanos, destacando la necesidad de un compromiso firme contra la ultraderecha.
Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, viajó a Montevideo para ser parte del IV Encuentro “Hay Otra Esperanza”, donde se reunieron referentes clave de la política progresista en América Latina. En esta jornada sostuvo reuniones con autoridades uruguayas como el presidente Yamandú Orsi y el intendente Mario Bergara, reafirmando el vínculo político y la cooperación regional.
En el panel principal de la Red Futuro, Kicillof destacó que ante los desafíos actuales del continente no hay espacio para posiciones moderadas o tibias. "No podemos ser tibios ni limitados", dijo, y reafirmó que el campo popular debe apostar a transformaciones profundas en las estructuras productivas para garantizar cambios efectivos y duraderos. "Cuando tenemos responsabilidades de gestión, no podemos resignar la vocación de transformar la vida de los pueblos", subrayó.
El encuentro contó con la presencia de figuras como el brasileño Fernando Haddad, la senadora colombiana María José Pizarro, y líderes de Perú, Ecuador y Chile, quienes debatieron sobre cómo resistir, gobernar y transformar los complejos escenarios políticos y económicos que enfrenta América Latina, con mirada puesta en la integración regional.
En un momento central, Kicillof dirigió una crítica clara y fundamentada al presidente argentino Javier Milei, a quien responsabilizó por promover una agenda que busca "la destrucción del Estado" mediante "teorías extranjeras" y políticas alineadas con intereses globales que dañan la soberanía y los derechos sociales. Denunció la expansión de una "ultraderecha transnacional" que amenaza los avances sociales, reiterando la necesidad de una articulación política regional para enfrentar esa amenaza.
Además de su participación política, Kicillof firmó acuerdos de cooperación con autoridades uruguayas para fortalecer políticas públicas centradas en la alimentación y el desarrollo de sistemas públicos de abastecimiento. Estas iniciativas buscan promover la integración regional y el intercambio de experiencias en gestión pública, apuntalando su propuesta de consolidar un bloque latinoamericano unido frente a desafíos comunes y resguardando el crecimiento e bienestar de los pueblos.







