Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, se pronunció esta mañana en una conferencia de prensa desde la Casa de Gobierno sobre el reciente fallo de la Corte de Apelaciones de Nueva York respecto al control de YPF.
“Nuestra postura desde la recuperación estatal de YPF ha sido clara y constante: defender el interés argentino, la soberanía nacional y la empresa bandera que impulsa la industria y el desarrollo nacional”, señaló Kicillof.
En cuanto al fallo judicial, el mandatario bonaerense enfatizó: “Este pronunciamiento puso las cosas en claro, pero se debe actuar con extrema prudencia; que el presidente avale a quienes pretenden quedarse con YPF es un contrasentido y un riesgo frente a posibles nuevas apelaciones. La responsabilidad de defender la empresa y la soberanía hoy recae exclusivamente en Javier Milei”.
Kicillof recordó además que YPF fue una víctima directa del proceso de privatizaciones de los años ’90 que despojaron al país de activos estratégicos, y tras la recuperación del control estatal se logró revertir esa tendencia, aunque criticó que “hoy el Gobierno nacional vuelve a apostar por un modelo privatizador”.
El gobernador bonaerense manifestó su rechazo a sectores que apoyan intereses externos: “Resulta inadmisible que algunos estén del lado de fondos buitre que ponen en jaque la nación; siempre deben primar los intereses y la soberanía nacional”.
Sobre el rol de YPF, Kicillof subrayó: “La empresa debe funcionar para el beneficio del país; Milei parece no entender esto y sólo persigue beneficios económicos particulares”. Advirtió también sobre la volatilidad del mercado y el récord histórico de la nafta, que en Argentina ya supera los $2.000 por litro.
“YPF es una herramienta fundamental para implementar políticas que protejan el precio interno de los combustibles y cuidar el bolsillo de los argentinos; hago un llamado al Gobierno nacional para que se priorice proteger a la gente”, afirmó.
Finalmente, se refirió a la importancia de no malgastar los recursos naturales: “No podemos permitir que se exporten materias primas sin agregarles valor, mientras aquí se venden a precios internacionales. YPF debe ser un motor para el desarrollo productivo e industrial nacional, y la industria vinculada al auge de Vaca Muerta tiene que beneficiar a la Argentina, generando distribución de la riqueza para el pueblo”.







