En febrero, el sector minorista pyme experimentó una caída del 5,6% en las ventas a valores constantes en comparación con el mismo mes del año anterior. Pese a ello, la variación mensual mostró un leve incremento del 2,6%, dejando una retracción acumulada del 5,2% en lo que va del 2024.
El estado reportado por los propietarios de los comercios revela una disminución de la estabilidad interanual: el 52,6% indicó estabilidad, seis puntos por debajo de enero. Esto se relaciona con un aumento en quienes señalaron un deterioro en sus negocios, alcanzando el 38,8% respecto al año pasado.
Sobre expectativas para el próximo año, el 46,6% de los encuestados prevé que la situación permanecerá similar, mientras que el 42,9% espera una mejora y el 10,5% anticipa un retroceso. En cuanto a la inversión, el 57,6% entiende que el contexto económico no es favorable para nuevos desembolsos, frente al 15,5% que considera oportuno invertir y un 26,9% sin definición clara.
El análisis por rubros confirmó el proceso general de contracción: seis de los siete sectores monitoreados cerraron con resultados negativos. Las mayores bajas se observaron en Bazar y decoración (-14,4%), Perfumería (-10,7%) y Alimentos y bebidas (-8,7%). Solo la Farmacia registró un leve crecimiento interanual del 0,3%.
Estos datos reflejan los desafíos presentes para las pequeñas y medianas empresas del norte bonaerense, afectadas por contextos económicos nacionales que afectan su desarrollo. La falta de condiciones favorables para la inversión limita la posibilidad de crecimiento y renovación, lo que requiere atención de las políticas públicas para acompañar a este sector clave en la economía local y provincial.






